La belleza
es relativa; es tan diferente, como el ojo de quien la mira.Tiene diferentes
rostros y formas: Algunos les encantan los ojos claros u oscuros, y otros buscan
la mirada encantadora donde se pierden y se encuentran los anhelos de toda una
vida. Algunos se deslizan por el lacio pelo de cenicienta, y otros les encanta enredarse y perderse al jugar con los rizos. Otros les llena
la adrenalina al correr velozmente en curvas peligrosas, mientras otros les gusta lentamente pasear las
carreteras directas al horizonte. Ternura de niña, pasión de mujer, sonrisa
serena, carcajada que libera el alma, todos queremos y buscamos diferentes rosas
bajo el mismo alba… el no tener miedo a
romper nuestros esquemas nos enseñará a disfrutar más. A veces nuestras “cajas”,
ideas e imagen de lo que consideramos ideal nos roba la experiencia de vivir
algo mejor de lo que soñamos. Cuando soltamos esos parámetros tontos de belleza,
y nos damos la oportunidad de probar aquello que es fuera de lo común para nosotros, podemos conocer aquello que realmente nos hace feliz. Entonces, aquello que un día
pensábamos nos llenaría, pasa a segundo plano al saborear lo
hermoso que no habíamos soñado, pero que nos llena aún más. La belleza, tan
relativa como el ojo de quien la mira, nos regala múltiples colores y un arcoíris
de diversidad nos pinta. Cuando nuestros esquemas no nos hacen esclavos, la
libertad al amor nos confina; y así encontramos belleza, en cada ojo que uno
mira.
Yamelly Peña

No comments:
Post a Comment