Wednesday, May 4, 2016
mejor NO es: "peor es nada".
Aprendimos de alguna manera a amar a otros, pero no aprendimos a amarnos a nosotros mismos. Aprendimos a conformarnos con tan poquito en las cosas del amor. Pensamos que un “hola” era mucho más de lo que fue. No aprendimos que un acto de presencia no es lo mismo que estar presente. No entendimos que quien realmente nos ama nos regalaría la luna, y si se tornara imposible, nos llevaría hasta ella. De alguna manera aprendimos que “peor es nada”. No nos enseñaron a NO conformamos con migajas, con sobras. No aprendimos que las pequeñas dosis de amor de vez en cuando no son cura, sino enfermedad- te quedas siempre con la necesidad de mas, para recibir menos. No nos enseñaron que merecemos tiempo de calidad, ser tratada como una reina. Si no hay constancia en su conquista por ti, puede que le intereses, pero lo seguro es que no eres su opción número uno. Si entre sus cosas que hacer eres la tarea olvidada, no tienes que reclamarle nada, solo camina hacia el lado opuesto. Si te preguntas en que numero de su lista de sus prioridades estas, lo más probable es que eres de los últimos. Si no puede reconocer sus faltas, pero las tuyas te las echa en cara, da la espalda. Si no recibes igual, o más de lo que provees tú, no te conformes con lo que sobra. No aprendimos bien que a veces la falta de cariño afectivo de nuestra figura paterna nos hace anhelar en la pareja aquello que no recibimos en la niñez. Y entonces, nos inclinamos por parejas que nos dan lo mínimo de amor, para no pensar que estamos solas. O sea, nos conformamos con muy poquito, simplemente para que nuestro banco del amor no esté completamente vacío, o en déficit. Pero es importante recordar que aquello está acentuado en el noviazgo, se agudiza aún más en el matrimonio… pero el amor es entrega, y sacrificio, es lealtad, paz, estas primero en su lista de prioridad. Aunque no hayamos aprendido bien a amarnos primero- a valorar quien realmente somos-, todavía no estamos tarde para empezar. Si te gusta disfrutar de una buena comida, llévate a ti misma a buen restaurante. Regálate a ti misma lo que esperas de tu pareja. Disfrútate. Vive. Te mereces ser amada a toda potencia, no a gotitas por escases. Aunque la ausencia es dolorosa, la presencia a medias es como estar anclado a un muelle desolado, viendo todo los barcos del amor zarpar sin ti. No te hagas ese daño.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment