El hombre que necesito es aquel que me ama mas allá de
mis locuras, y en mi desesperación sabe abrazarme.
Es aquel que en mi
asertividad no se intimida; y en mis faltas me guía a un lugar mejor.
El mira más
allá de mis errores pasados, y abraza cada cicatriz con delicadeza.
El disfruta
cada una de mis carcajadas, y en el despeine de mi pelo se enredan sus
pasiones.
Ese hombre no busca la mujer perfecta, es aquel que en mi
imperfección encuentra la vida perfecta.
Ese hombre no le importan mis curvas
cerradas o abiertas; el se pasea en cada una, cual viajero explorador,
conociendo cada rincón, embriagado de arte.
Aquel hombre que a pesar de mi torpeza inesperada,
puede sonreír conmigo, y besarme.
Ese hombre no busca nada más, pues se ha
perdido en mi, y no le importa encontrarse.
Ese hombre que detiene sus ojos en
mi mirada, y abraza con su alma cada debilidad mía.
El no se apena de mis
locuras, ni de mi peores días en apariencia, pues soy su única musa.
Ese hombre
que me toma de la mano cuando he olvidado arreglarme, y dibuja un retrato nuestro
para del amor no cansarse.
Ese hombre no le importa el qué dirán, ni busca
imagen; el sabe quien el es, y por eso viene a buscarme.
Ese hombre con
inseguridades y certezas, con alegrías y penas; ríe conmigo, llora y viaja a
lugares donde solo la imaginación llega...
Ese hombre que disfruta mi silencio, y navega
sin destino en mi mirada.
Ese hombre que lo es todo aunque no tenga nada. Ese
hombre es alegría, más que el sol en las mañanas.
El me baja la luna y las
estrellas con su mirada.
Ese hombre que ante los riesgos no se distancia.
Ese
hombre que no le teme a mi abrazo, ni a mis indecisiones o poemas.
Ese hombre
no le importa si mañana podré, pues junto a el todas las montañas son pequeñas.
Ese hombre es todos los versos de amor
ya escritos, y los que han de ser.
Ese hombre es todo lo que quiero que mis
frutos puedan ser- imagen perfecta de el...
Así es el hombre que necesito, que
me ama, que vendrá.
Ese hombre desbordado de un rayito especial.
Sabe consentirme,
amarme, hacerme llorar; sabe descansar en mí, y también luchar.
El no tiene reservas
conmigo, y es su orgullo saber que como yo nadie lo amará jamás.
Ese hombre es
el que necesito, y sé que el va a llegar.
Yamelly Pena
